domingo, 28 de febrero de 2021

Vibras en mi mente

 

Vibras en mi mente

Con un suave murmullo

Cómo hacen las olas,

Y tiembla mi alma

Cobrando vida 

La inminente primavera

A pesar de la lluvia,

A pesar del viento

Que se transforma en brisa

En este acabado febrero.

Aguardo sin impacientarme,

En esta agonía no pienso

Aguardo al mañana,

Quizás toda la vida

Para oir el sonido 

De las campanas en lo alto,

En cada latido de tu corazón,

Para oír tu hondo respirar 

Cerca, a mi lado.

En mi despertar.

Callado quedo

En los susurros del alba,

No descargo mi rabia

Ni oiras mis lamentos,

Ni quiero que la luna

Vea mis lágrimas,

Busco respuestas,

Nadie a mi alrededor

Lo llenas tu todo

Todo lo llenas

Tan solo con tu presencia.

Niña en tus adentros

Polvos de hadas en tus ojos,

Sueños poéticos 

Escribo a cada esquina,

Ojos que me invitan a soñar

Que me invitan a mirar

Evocando al presente,

No me rindo,

Quedo a la espera,

Quizás un día, quizás...

Mi refugio, mi bálsamo,

Mi vida entera

Son tus ojos

Espejo en el que me miro,

En un momento íntimo

En el que el mundo

Se queda quieto, callado

En total silencio, 

Contemplando el mar

El sosiego y la calma

Se adueñan del momento

Tan íntimo, tan nuestro.


SILVER ©

sábado, 27 de febrero de 2021

En la orilla del oceano

 

En pie en la orilla

De ese océano en calma,

Mirando a la lejanía

Entre las nubes naranjas,

Coloreadas por los rayos 

Del sol cuando se escapa

Hacía la profundidad del mar,

Traza la senda que lleve a la luna

A la misma imaginación,

A esos sueños íntimos

Dónde la tristeza acaba

Dónde acaban las aguas

En ese horizonte donde

El mar se funde con el cielo.

El sol y la luna entre las dunas

Un fandango bailan

Cuando en el atardecer se cruzan

Entre duendes y hadas

Y al fondo el sonido de una guitarra,

A coro las blancas gaviotas

Plateando sus alas blancas la luna.

Pongo mis sentidos,

Oigo, miro, acaricio

Paladeo y huelo

Todas esas sensaciones

Que de su baile emanan,

Fandango en las marismas

Mientras la noche arraiga

Pintada en blanco lienzo

Con inmortal óleo

Y pinceles de nácar.

Quieto permanece el aire,

Suspendidas mis palabras

Cuando las plasmo

Sosteniendo mi aliento

Cuando estalla la luna

Reflejándose en la misma

Cima de las olas.

Un artesano compuso,

Talló tu cuerpo en el azul

Del vasto océano,

Aún conservo la emoción

Cuando por vez primera

Tú y la luna como una sola entidad

Nacieron de las aguas.


SILVER ©


viernes, 26 de febrero de 2021

Mirando la profundidad de la noche

 

En esta noche mística

Miro en la profundidad

De la oscuridad rota

Por la luna llena,

Llega el momento

En que en su caminar

Ilumina el contorno 

De tu moreno cuerpo.

Apasionada te mueves

Oculta en mi silencio

Escapando de una realidad

Oculta en mis palabras.

En esta noche tediosa

Extraño tus ojos oscuros

E invoco tus miradas,

Los besos que me distes

Y los que están guardados,

Ocultos en los recuerdos

Los que nunca fueron dados.

Que se ilumine la noche

Con mis sentidas letras

Que sabiendo que las esperas,

No será mi pluma

La que se quede quieta,

Ni mi tintero vacío

O mi corazón inerte.

Toma mi mano,

Es todo cuánto me queda,

Quizás también un corazón

Algo maltrecho, magullado.

No esperemos a la noche,

No puedo estirar más

Mis dedos para tocarte,

A mi soledad callada

Ni a mis locos versos,

Esos sueños que conocí

A través de tu piel,

Las añoranzas, al fuego, 

Tu luz, a lo que soy 

Cuando contigo estoy,

A mí prosa que nace por ti.


SILVER ©

jueves, 25 de febrero de 2021

Anunciando la primavera

 

Se vuelven a ver en el cielo

Nuestras amigas cigüeñas

Despidiendo el mes de febrero

Anunciando la primavera,

Brotarán las flores

Después de las hojas nuevas

Sembrando por doquier su perfume,

El amor de nuevo surge

Ese amor raro,

Ese, cual solo lo siente

Quien ama y es amado

El que el tiempo y la distancia

No puede mitigarlo,

Resucitando cada mañana

Cómo los capullos abriéndose al sol

Acariciados por la sutil

Brisa del amanecer.

Se yergue estallando en el pecho

Cómo semilla del naranjo

Cuando brota y se convierte

En la fragil flor del azahar,

Sembrada en un mes frío

Regada por la lluvia de abril

Frente al mar.

Si pudiera quedarme

Mirando en la quietud,

Describiendo con mis palabras

Tu paso lento

Al caminar por mi playa,

Pies desnudos, melena al viento.

Me confieso en estas letras,

Qué como hadas se escapan

En la noche abierta a la luna

Buscando tu ventana

Poblandola de sus aromas,

Te cobijarán en sus brazos en mi nombre,

Guardianas de tus sueños 

Ya dentro de ti,

Te cubren con su luz,

Y con la primavera que con su aleteo

Abona de felicidad tus entrañas.


SILVER ©



miércoles, 24 de febrero de 2021

Ahí estaré yo

 

En la aparente quietud

Que me regala la noche,

En esos rayos que se filtran

A través de los árboles

Hasta mi ventana,

En ese oscuro cielo

Plagado de infinitas estrellas,

En la noche que expande

El perfume de azahar y canela

Olores de mi bendita tierra,

Dónde los malos sueños

Se disipan entre las nubes

En su misteriosa negrura.

En ese espacio entre los sueños

Dónde los sentidos

Quedan adormecidos

Y la luna para la noche

Ilumina el firmamento,

En ese espacio infinito,

En la realidad cambiante

Que se refleja refulgente

En tus pupilas negras.

En esa luna inaccesible

Cómo princesa prometida,

Cómo quimera que invita

A soñar en la oscuridad

En una solitaria habitación,

En un alma inquieta

Mecida por las aguas

De ese océano guardado

En tu inmenso pecho.

En ese rosal marchito

Que florece con las primeras aguas

De la incipiente primavera,

En esas manos unidas,

La fragilidad de tu cintura

En tu mirada que me ilumina,

En la caricia de tu mano

Suave como la brisa del mar,

En el despertar del alba

Cuando va despuntando

Los primeros rayos de sol,

En mis versos que te dedico

En cada atardecer,

En el silencio cuando escribo

Cuando tus ojos miran

Todas las noches al cielo,

En todos esos momentos,

¡Ahí...ahí estaré yo!


SILVER ©


martes, 23 de febrero de 2021

Cuando dejamos caer la noche

 

Dejamos caer la noche

En los abismos oscuros,

Cuando pasa el silencio

Las palabras y los hechos

No caen en el olvido,

Lentamente se rompe

La incipiente oscuridad

Cómo las olas del mar

Frente a un acantilado

Majestuoso y desafiante

Erguido y poderoso

Ante sus implacables 

Y poderosas embestidas.

Cae la noche cuando el aire

Quieto se queda

Y la vida se enfunda

En su traje oscuro

Adueñándose de los rincones

En una danza tenebrosa,

Escribo con la luz mortecina

De unas velas desfigurando

Mi sombra contra la pared,

Anocheciendo en las calles

Y el cante se oye en los tabancos

Embrujando la luna

Cuando nace en el horizonte.

El sonido de una guitarra

Rompe en la lejanía,

La luna se ruboriza

Y su luz plateada

Brilla todos los días

En mi loca vida,

Ilumina las blancas enaguas

Bajo el vestido de lunares

De las infatigables bailaoras,

Cante y baile por bulerías

En mi pueblo, en mi barrio,

En un frenesí incesante

Que aplaca la negrura 

De la dulce noche 

Dando color a tus labios

Cuando sonríes a la luna.

Esas calles con olor a vino,

Perfume de mi pueblo

Esperando al nuevo día,

Se encienden las farolas,

Se renueva la felicidad

Oyendo extasiado ese canto

Que desgarra la noche

En un místico halo

Entre la vida y la muerte

Antes que amanezca

Un día bello y radiante,

Así eres tú, tan frágil

Como esa guitarra que suena,

Tan fuerte como las cadenas

Que arrastran los penitentes

Cumpliendo su promesa

En la madrugá jerezana.


SILVER ©

lunes, 22 de febrero de 2021

Cuando oscurece

 

Se oscurece la tarde 

Y apenas puedo evitar 

Esa larga espera

En que tu mano roce la mía,

Quedo quieto esperando

A esa esfera brillante

Que por las noches sale.

Observo cómo la luna

Que por el este asoma,

Despejando la tediosa

Y larga espera,

Oyendo baladas a pedazos

Deslucidas por los años

Quedando viejas en la radio.

Levanto mi mirada al cielo

Esperando esa señal que no llega

Y tú perfume que dejaste

En mi ropa quema,

En las entrañas evocando

Mil y una caricias

Infinitos besos exaltando

El rubor de las mejillas,

En tu pecho quiero dormir

Invitándome a despertar

En la suavidad de tus caricias

Iluminando el alba,

Quisiera ser tu poesía

No quien la escriba,

Ser quien guíe tu mano

O el silencio de tu evocadora 

Mirada en la mañana.

Que rompas mis esquemas

Corriendo esa cortina

Que vela mis ojos

Atrapados en las sombras

Calladas y turbadoras,

Carcel que yo mismo construí

En un tiempo pasado,

Ecos de mi mente disconforme

De soledades vacías,

Vacíos de sueños

Atreviéndome a soñar contigo,

Ese dulce amor

Que llevas dentro.


SILVER ©